sábado, 22 de febrero de 2014

ELIMINANDO CAPAS


Capas de intermediarios entre el árbol frutal y mi plato.
Capas de tecnología entre mis amigos y yo.
Capas de petróleo entre la naturaleza y mi barrio.
Capas de contaminación hasta el cielo.
Capas de ozono que desaparecen.
Capas de informativos entre lo que sucede y lo que me entero.
Capas de inversores entre el banco y mi bolsillo.
Capas de pesticidas entre la cesta y lo que muerdo.
Capas de látex en el mejor momento del amor.
Capas de impuestos entre la corrupción y los contribuyentes.
Capas de hipocresía entre lo que dicen y lo que hacen.
Capas de publicidad entre lo que gusta y lo que se compra.
Capas de grasa hasta el peso recomendado.
Capas de pintura en los materiales naturales.
Capas de barniz entre la verdad y la mentira.
Capas de formularios para solicitar ayudas.
Capas de asfalto amagan la naturaleza de la tierra.
Capas de mandos entre los que dictan y los que matan.
Capas de extrañeza entre los electores y sus dirigentes.
Capas de incredulidad ante lo que sucede a diario
Capas de conformismo entre lo que se quiere y lo que hay.
Capas de césped entre la injusticia social y la 'afición' narcotizada.
Capas de textos entre el filósofo y su percepción directa.
Capas de experiencia marchitan la frescura del niño.
Capas de polvo en los deberes olvidados.

Decapar es exigir autenticidad.

joanbahr@ymail.com